Significado
«Kozo» (conducta) se refiere a avanzar y retroceder, es decir, cómo actúa una persona y decide conducirse. «Kiyo» (elogio y censura) se refiere al juicio que otros emiten sobre esa conducta. Lo distintivo de esta frase es la nitidez con la que separa ambas cosas: quien actúa tiene pleno dominio sobre su propia conducta, mientras que los demás tienen pleno dominio sobre su propia opinión acerca de ella.
La insistencia redoblada -«no me concierne, no es asunto mío»- no es la frialdad de quien simplemente ignora lo que piensan los demás. Es la lógica práctica de quien se niega a dejar que algo incontrolable, el juicio ajeno, ocupe su mente, para poder concentrar toda su atención en lo único que sí puede controlar: su propia conducta. Para Katsu, acusado de «cambiar de bando» por servir al nuevo gobierno tras toda una vida como funcionario del shogunato, esta postura no era una bravata vacía: era su manera de asumir la responsabilidad de una decisión que había tomado.
El episodio en sí -responder con una sola frase escueta a una crítica de varios cientos de palabras- respalda la fuerza de esta línea. Responder con hechos en lugar de argumentos, de un modo coherente con lo que decía, es parte de por qué esta respuesta todavía se recuerda y se cita hoy.
Lección para Hoy
Katsu traza una línea clara: el juicio de los demás no está bajo tu control, pero tu propia conducta sí lo está. La próxima vez que las palabras de alguien amenacen con hacerte perder el equilibrio, prueba a separar ambas cosas: "esa es su opinión; no es lo mismo que lo que yo realmente hago." En lugar de paralizarte por preocuparte de cómo te juzgarán, elige la acción que crees correcta y asume tú mismo la responsabilidad del resultado; al final, eso es lo que realmente te hace avanzar.
Contexto
Hacia 1892, Fukuzawa Yukichi escribió un borrador titulado "Yase-gaman no Setsu" ("Sobre la perseverancia obstinada"), en el que criticaba a Katsu Kaishu y a Enomoto Takeaki -ambos antiguos retenedores del shogunato que habían llegado a ocupar altos cargos en el gobierno Meiji- por carecer del espíritu samurái de mantenerse firme incluso en la derrota. Fukuzawa envió el borrador a ambos pidiéndoles su respuesta. Se dice que Enomoto respondió extensamente, mientras que Katsu contestó únicamente con esta breve frase. Las cartas se mantuvieron privadas al principio, pero en 1901, poco antes de la muerte de Fukuzawa, el ensayo se publicó en el periódico Jiji Shinpo bajo el título "Yase-gaman no Setsu", y ese mismo mes de mayo se editó en forma de libro junto con las respuestas de Katsu y Enomoto. El texto sigue disponible hoy en Aozora Bunko, la biblioteca digital de dominio público de Japón.