Significado
Todos quieren «progreso técnico», pero Katsuya Nomura situó el «crecimiento humano» como su condición previa. El esfuerzo dedicado solo a pulir la técnica te lleva únicamente hasta cierto techo. Esta frase encierra una paradoja: si la base humana -humildad, autogestión, consideración hacia los demás- no se ha desarrollado, la técnica acaba estancándose.
Como receptor que debía captar la personalidad y el estado psicológico de cada lanzador y jugador de campo, a veces regañando con dureza y a veces animando, Nomura descubrió que la causa del estancamiento de un jugador solía estar, más a menudo de lo que se cree, en el carácter antes que en la técnica. Una vida personal desordenada, la autocomplacencia, la falta de consideración hacia los demás: Nomura fue testigo, una y otra vez a lo largo de sus años entrenando jugadores, de cómo estas cosas podían anular el efecto de la mejor instrucción técnica.
Esta frase nunca sonó a mero moralismo para los muchos jugadores y lectores que la hicieron suya, porque no era un discurso espiritual, sino un consejo práctico: si quieres que tu técnica progrese, primero pon en orden a la persona que eres. Es una de las formulaciones más concisas de la filosofía de Nomura Katsuya como entrenador.
Lección para Hoy
Hoy, revisa no solo tus habilidades, sino también una cosa: si hay margen de mejora en cómo te comportas y piensas ahora mismo. Saludar como es debido, cumplir tu palabra, poner el agradecimiento en palabras: estas pequeñas acumulaciones de carácter parecen un rodeo, pero son la base que sostiene el crecimiento técnico. Antes de abrir un manual técnico, prueba a empezar ordenando un aspecto de quién eres.
Contexto
Katsuya Nomura repetía a menudo esta frase al hablar del desarrollo de los jugadores como entrenador y comentarista, y aparece en libros como "Sonae: 35-sai made ni Manande Okubeki Koto" ("Preparación: lo que deberías aprender antes de cumplir 35 años", Kadokawa one-theme 21, 2012). Como receptor que debía entender la psicología y el carácter de cada lanzador y jugador de campo, Nomura situó el "crecimiento humano" como condición previa a la instrucción técnica, tras haber visto una y otra vez cómo una vida personal desordenada o la autocomplacencia podían frenar el progreso técnico de un jugador.