Significado
Leído tal cual, «fracaso» significa simplemente que algo salió mal, que se perdió algo. Katsuya Nomura invierte el sentido de esas dos palabras leyéndolas, en cambio, como «crecimiento». Detrás de este juego de palabras hay tanto una advertencia contra quedarse paralizado por miedo al fracaso, como la convicción de que el fracaso, una vez analizado, siempre conduce a algún sitio.
El «béisbol ID», el enfoque que Nomura defendió desde sus tiempos como jugador, se construyó acumulando y analizando datos -en lugar de experiencia o instinto- para que el más débil pudiera superar estratégicamente al más fuerte. El fracaso, también, no era algo que lamentar emocionalmente, sino un dato más cuya causa había que identificar y convertir en el siguiente movimiento. Que esta frase reaparezca constantemente en sus libros como maestro se debe precisamente a que no era un aliento espiritual, sino una manera concreta de tratar el fracaso como un recurso.
Como receptor, y más tarde como entrenador que defendía «la estrategia del débil», Nomura insistió siempre en el valor de analizar con paciencia los fracasos poco vistosos, por encima de celebrar historias de éxito espectaculares. «Escribe ‘fracaso’ y léelo como ‘crecimiento'» condensa toda esa filosofía en una sola frase que cualquiera puede recordar: inconfundiblemente propia de Nomura.
Lección para Hoy
Para llevarte esto a tu propio día, piensa en un pequeño fracaso reciente y, en lugar de preguntarte "qué salió mal", escribe una sola línea sobre "qué cambiaré la próxima vez". Igual que Nomura convertía el fracaso en datos acumulables, anotar un fracaso -en lugar de dejar que termine solo en desánimo- evita que el mismo error se repita. Escríbelo en vez de simplemente lamentarlo, y el fracaso de hoy se convierte en material para el crecimiento de mañana.
Contexto
Katsuya Nomura repitió esta enseñanza una y otra vez a lo largo de sus años como entrenador y comentarista, y aparece en varios de sus libros, entre ellos "Nomura Saisei Kojo: Shikarikata, Homekata, Oshiekata" ("La planta de reciclaje de Nomura: cómo regañar, elogiar y enseñar", Kadokawa one-theme 21, 2008). Como artífice del "béisbol ID", una filosofía basada en importar y analizar datos en lugar de fiarse de la experiencia o el instinto, Nomura repetía esta frase, a medio camino entre el juego de palabras y la enseñanza, a los jóvenes jugadores de los Yakult Swallows y los Tohoku Rakuten Golden Eagles que se paralizaban tras un solo fracaso. No eran simples palabras de consuelo: condensaban en una frase sencilla la lógica misma del béisbol ID -registra tus fracasos, analízalos y utilízalos para el siguiente paso-.